Por su gran carácter y notables cualidades puede consumirse solo o con hielo, consiguiendo una combinación perfecta con jugos, refrescos y soda.
Ideal como digestivo seco o en las rocas, acompaña perfectamente un buen habano.
Nueve meses en botas (barricas de roble americano) previamente envinadas con la crianza de los propios vinos de la bodega.
Brillante color ámbar
Destacan aromas finos y distinguidos de un buen destilado que recuerdan los vinos olorosos añejos. Delicada presencia a frutos secos especialmente almendras y avellanas dan paso a elegantes aromas tostados.